Manolo Mesa

La fijación por los botijos, cacharros, cuencos…es un gran vehículo para contar cosas. Desde el día a día y lo cotidiano, a la necesidad de dar valor a esas prácticas que surgen de lo doméstico monumentalizándolas… La pintura es perecedera.

El acto de mirar arranca de ese sentimiento profundo un motivo aparentemente neutro que sirve para entender su artificio. Enfrentarse a esos objetos inertes, meditar sobre su belleza inherente y pasar una eternidad entregado a su plácida observación, a la espera de percibir ese significado que resiste en ellos como una forma autónoma de ser.